EL  MINISTERIO DEL FUTURO (1):   EL TRABAJO. ¿EMPRENDER?

 

                Desde la asociación Kratos nos parece clave abordar los asuntos futuros que a menudo quedan rezagados de la agenda política debido a la tiranía del presente. Ya se sabe, nos preocupamos de lo urgente y olvidamos lo importante. Por eso convocaremos cada año un mínimo de dos mesas redondas para abordar asuntos de este estilo, emitiendo al final un informe con ideas y recomendaciones para las personas y las administraciones públicas de forma que se puedan generar así comportamientos que nos puedan conducir a un futuro mejor.

            En este contexto, nos pareció adecuado abordar el trabajo del futuro valorando si el emprendimiento era el medio adecuado para ello. Así, el pasado 11 de enero se convocó una mesa redonda formada por Leyre Ancín (coordinadora de Ideas For en Navarra, asociación que se dedica, entre otras cosas, a recopilar la experiencia de jóvenes que han emigrado para poder buscar trabajo), Amaya Erro (doctora y profesora en la UPNA, exdirectora de la cámara de comercio, ha trabajado en la ventanilla única de creación de empresas), José Félix García (doble premio nacional de fin de carrera, exdirector de servicio del Gobierno de Navarra en el ámbito de emprendimiento) y Gonzalo Soto (responsable línea Inicia de emprendedores de Caja Rural para el País Vasco, Navarra y La Rioja) moderada por Javier Otazu.

 

 

            Para valorar este problema es necesaria una visión clara del mundo que nos rodea. Así, se destacarían las siguientes características. Primero, la hiperconectividad digital y flujo continuo de información (si en el año 2017 el conocimiento se duplica cada 17 meses, se estima que en el año 2020 se va a duplicar cada 72 días). Segundo, monopolios de red. Por naturaleza, Facebook, Linkedin o WhatsApp no tienen competencia posible. Sí la pueden tener empresas como Amazon, Apple o Google, pero su fuerte posicionamiento de mercado las hace difícilmente vulnerables. Tercero, oligopolios de escala. Existen unas pocas empresas que nos proveen de lo que más demandamos: alimentación (grandes superficies), ropa, energía, telecomunicaciones y servicios financieros. Cuarto, avance tecnológico y robotización. Todos estos factores nos llevan a pensar que el trabajo va a ser un bien cada vez más escaso en el futuro y que emprender sea una de las únicas salidas posibles. ¿Sí? ¿No?

            Nivel cultural.

            Venimos de un mundo industrial y la educación familiar no invita a arriesgarse a montar una empresa. La proporción de universitarios que desea ser emprendedora es ínfima, ya que Leyre nos recordó que en una encuesta hecha a sus compañeros al entrar en la universidad ni el 5% quería emprender. Así, muchos alumnos se tienen que ir a otros países a buscar salidas, ya que la prioridad es trabajar por cuenta ajena. Es indudable que a nivel personal se debe valorar positivamente el tema de emprender.

            Educación.

Independientemente del ámbito se consideraron tres niveles de educación. El primero, el de toda la vida, está basado en aprender la teoría y luego hacer práctica. El segundo, de moda ahora, es aprender haciendo. Primero la práctica, después la teoría. El tercero es rompedor: búscate la vida. Y si tienes dudas, pregunta. Se pensó que era una salida interesante pero cuidado: si olvidamos la educación humana, estamos desorientados. Pues ésta es la que nos enseña a detectar oportunidades y a buscar un propósito. Desde este enfoque, educación es saber qué hacer cuando no sabes qué hacer.

A nivel particular, respecto de la FP dual los expertos critican que en España hay tantas modalidades como comunidades autónomas. En la Universidad, pese a sus carencias,  se valora positivamente y se debe profundizar  en la internacionalización de sus miembros. Una crítica curiosa por parte del público acerca de la misma fue que no se puede enseñar a vivir en un mundo abierto quien ha sido educado (en este caso, el profesor) en un mundo antiguo. Aunque existen alumnos que no encuentran trabajo o se deben ir, también es verdad que la proporción de paro es muchísimo mayor en alumnos sin educación.

 

 

 

            Financiación.

            Respecto de la financiación, Gonzalo explicó que está más asequible debido a que los tipos de interés están bajos. Y existen muchas plataformas digitales que nos permiten encontrar más  opciones para obtener recursos financieros. Los aspectos más importantes son la gestión del riesgo, los flujos de caja y la experiencia de las personas que van a llevar el proyecto.

La administración.

            En todo caso, ¿qué puede hacer la administración? Aquí es donde más se notó la participación del público. Las medidas más conocidas por todos: menos papeleos, más transparencia, flexibilidad laboral. Desde este punto de vista, no se entiende la supresión de la ventanilla  única, la cual tuvo un gran éxito. Otras opciones son menos conocidas: en caso de fracaso, la administración nunca hace quitas. Los bancos, sin embargo, sí. Además, la legislación de hoy genera incentivos perversos que fomentan la creación de la figura de falsos autónomos, olvidando otras que podían ser útiles en los tiempos actuales como el contrato de formación y aprendizaje. Por último, no queda claro dónde va todo el dinero de esos planes tan famosos de “ayudas al empleo”.

            Aplicación para Navarra.

No podemos olvidar que vivimos en una pequeña comunidad incrustada en el mercado global: Navarra. ¿Qué estrategia es más adecuada? ¿Dejar a las personas a su libre albedrío o ayudar a algún sector? Los territorios se especializan cada vez más en algún mercado. Por poner un ejemplo curioso aportado por Amaya, en Turquía se está desarrollando el turismo sanitario dedicado a los trasplantes capilares. ¿Navarra? Está el plan de especialización inteligente (heredero del antiguo Moderna) y sí, siempre es triste que todos los partidos (ni antes ni ahora) no se hayan puesto de acuerdo por el bien común. Son los incentivos de la política. Como inconveniente, se planteó la posibilidad de que el gran peso industrial de nuestra región haga que no se planteen suficientes  proyectos disruptivos nuevos. También José Félix llamó la atención sobre el emprendimiento por necesidad: de cada cuatro casos, sólo se da una vez.

Conclusión.

El mundo del trabajo va a cambiar pero no tan rápidamente como piensan muchos expertos. Los más afectados van a ser los jóvenes, que verán como muchos puestos a los que aspiran están ocupados. En muchos casos, deberán crearse los suyos propios. Y para eso la educación deberá empezar desde casa.

            Javier Otazu Ojer.

            

Google AnalyticsUA-44495578-1