ECONOMÍA POLÍTICA.

Aquí existen artículos que harán las delicias de todos los lectores: diagnóstico de la situación de Navarra, soluciones, cómo debe ser un partido político, nuevos tiempos...¡a disfrutarlo!

Es fundamental comprender que estos artículos fueron escritos durante mi estancia en Ciudadanos Navarra. Pero entonces comprendí el problema estructural de los partidos: la preocupación son las cosas de la política, y personalmente, lo que me preocupa es la política de las cosas.

Cuestiones económicas.

                Muchas personas discuten si la situación actual es de crisis o de cambio estructural. En mi opinión, la respuesta correcta es la segunda, ya que vivimos una transición hacia una sociedad dominada por el ámbito digital en la que vamos a conocer una gran reasignación de personas y de recursos productivos. Así, si esta hipótesis es cierta, ¿cómo podríamos adaptarnos a los nuevos tiempos?

                Más y más expertos abogan por diferentes soluciones, pero para poder buscarlas debemos plantear las cuestiones adecuadas. Es sabido que un mal diagnóstico nos lleva, necesariamente, a una mala solución. Por lo tanto, vamos a plantear las cuestiones a las que debemos contestar como sociedad. Son cuestiones que posiblemente deberían ser abordadas de forma conjunta por todos los agentes sociales.

                Uno. Todos los expertos hablan de reformas estructurales. Pero pocos concretan más en ello. ¿Qué medidas estructurales son indispensables?

                Hay quien piensa que lo principal es la regeneración democrática, la eliminación de la corrupción o la reestructuración de la deuda. Las dos primeras contestaciones son obvias, la tercera es debatible. Pero en mi opinión lo más importante es hacer una reflexión. Pensar en qué somos como comunidad y qué queremos ser en el futuro. En este contexto, es imprescindible una colaboración más profunda entre las empresas y todos los centros educativos.

                Dos. Se dice que debemos industrializarnos. De acuerdo, pero, ¿en qué? Es absurdo fabricar taladros o tractores si luego no existe mercado para venderlos.

                Aquí está otra de las claves básicas. ¿En qué? El peso de la industria en Navarra es del 28% y ese es un potencial que no se puede menospreciar. Pensar en nuevas líneas de actuación nos lleva a un debate complicado y difícil. La estrategia global pasa por potenciar lo que tenemos (automóviles, agroalimentación, salud o universidades) y en establecer posibles líneas donde podamos diferenciarnos como demuestra el ejemplo de las energías renovables.

                Tres. Se habla de perspectivas positivas de crecimiento económico, ahora bien, estas perspectivas, ¿se traducen en esperanzas reales dentro de tu microcosmos particular, es decir, familias, amigos o conocidos?

                Las personas que nos rodean tienden a estar igual o peor que antes. Pocos casos existen de conocidos que hayan dejado una empresa por una oferta mejor. Estamos comentando un problema gravísimo, ya que se puede dar el denominado “efecto Pigmalión” o de profecía autocumplida. Debido al mismo,  el futuro será lo que pensamos que va a ser. La única forma de revertir este estado de ánimo generalizado es que vuelva a existir la confianza necesaria entre todos los agentes que conforman nuestra sociedad. Existe un alto grado de desconfianza entre la ciudadanía y los políticos. En las relaciones entre empresarios y trabajadores, si los unos confían en la buena fe de los otros, la empresa va mucho mejor. Lo mismo ocurre a todos los niveles. Repito, a todos.

                Cuatro. Una de las disyuntivas que todos hemos tenido alguna vez en la vida, a nivel personal o dentro de una organización, es la elección entre el bien personal o el bien común. Los partidos políticos son atacados precisamente por eso, por priorizar el bien del partido (con medidas como las listas cerradas o la posibilidad de instaurar elecciones estratégicamente) respecto al de la sociedad. ¿Qué tipo de organizaciones o personas priorizan su interés particular perjudicando a los demás?

                Dejo esta contestación a la imaginación de cada lector, pero hay mucho donde elegir.

                Cinco. A menudo se habla de la responsabilidad que tienen las personas que ocupan puestos importantes respecto de la sociedad en que vivimos como empresarios o políticos. Sin embargo, pocas veces se habla de la responsabilidad del ciudadano de la calle. ¿Qué se le podría exigir para construir un mundo mejor?

                No se puede olvidar: el ciudadano tiene derechos y deberes. A mi juicio, un deber básico es informarse. Así se puede exigir. Los cambios han venido siempre desde abajo ya que nadie regala derechos adquiridos. La ley de transparencia en España o la posibilidad de eliminar privilegios de los paraísos fiscales han sido, en realidad, demandas de la sociedad.

                Seis. Una sociedad debe ser eficiente. A mi modo de ver, aunque es discutible, se deberían poder abrir más negocios los domingos. Así gana el empresario, el trabajador (por ejemplo, alguien que vaya sólo los festivos), el consumidor y el sector público, que cobra más impuestos. ¿Qué medidas generarían más eficiencia en la sociedad?

                Hay muchas posibilidades más. Por ejemplo,  dejar a las microempresas la posibilidad de hacer contratos más flexibles. Conozco muchísimos autónomos que no contratan a trabajadores para unas pocas horas por el enorme coste en términos monetarios y temporales que les supone.

                Preguntas, preguntas, preguntas. De las respuestas a las mismas  depende gran parte de nuestro futuro.

                Javier Otazu Ojer.

HACER DE LA POLÍTICA UN ARTE.

                Como ha quedado claro que nuestras ideas principales deben ser cuatro, aquí propongo una exposición de las principales. Posteriormente se reabrirán todas las maneras de llegar a este objetivo, pero he pensado un doble juego de palabras que, pienso, puede ser muy atractivo para la ciudadanía.

                “En un mundo en el que parecen enfrentarse políticas antiguas con propuestas políticas, nosotros creemos en una cuarta propuesta, atractiva y provocativa. Nosotros creemos que se puede hacer de la política un ARTE.

                El arte está relacionado con la creatividad, las propuestas rompedoras y otras formas de ver las cosas. Y en unos tiempos tan convulsos como los que estamos viviendo, hacer de la política un arte es una condición necesaria para lograr un mundo mejor. Pero es que podemos usar el arte para esgrimir las cuatro propuestas en las que se apoya nuestro programa.

                A de adaptación a los nuevos tiempos. Una adaptación que debe incluir las personas, las comunidades, nuestro país. Muchas personas se están quedando fuera del sistema de manera que tienen el riesgo de no ver desarrollado su potencial personal. Muchas comunidades se pueden quedar fuera del sistema, lo cual se puede ver en zonas de España en la que las personas jubiladas llegan a doblar a los jóvenes.

                R de revolución en la relación existente entre los partidos políticos y la ciudadanía. La participación de las personas en fundamental en el desarrollo de un análisis político, ya que sus opiniones deben ser tenidas en cuenta. La manera más sencilla lograr este objetivo es crear las listas abiertas, que quitan poder a los partidos para dárselos a las personas. Esa idea se debe complementar con el voto libre de los representantes electos, con la excepción de los objetivos fundamentales del programa.

                T de transparencia en las cuentas públicas. Es inadmisible que la Hacienda Pública pueda conocer todas nuestras cuentas y que nosotros no podamos conocer las suyas. Este tipo de relaciones debe ser de igual a igual. Desde luego, cuando se pierde la confianza sólo queda la transparencia.

                E de equilibrio. La vieja relación izquierda y derecha está vieja y caduca; de hecho los programas económicos de los grandes partidos son indistinguibles. Se debe velar por el triple equilibrio entre el sector público (respetado), el privado (responsable) y el civil (ONG, sociedad civil) que debe ser robusto. Ninguna economía puede funcionar de manera correcta sin ese equilibrio”.

                Estoy seguro de que este tipo de presentación va a dar titulares y que, sin duda, es una noticia nueva, ya que ningún partido está dando ideas de este estilo.

 

LINEAS PROGRAMÁTICAS, DEBATES ABIERTOS.

(A partir de las notas extraídas en nuestras reuniones, sugerencias o artículos que han recomendado otros compañeros. Por supuesto, todas las o deben ser corregidas y mejoradas).

1.- Fueros. No es una prioridad. Existen opciones intermedias ya que se deben diferenciar convenios económicos injustos de ciertos derechos que, como Diego decía con gran habilidad, son preconstitucionales.

2.- Fin de ETA. Un problema que sólo preocupa al 2% de la población no puede estar en el eje central del discurso. Además es un asunto muy delicado en el que los medios de comunicación (observar que el Diario de Navarra y el de Noticias están cada vez más “cerrados” en sus ideologías. El debate de la medalla de oro del Gobierno de Navarra me ha parecido excesivo) nos pueden hacer polvo y que debemos llevar, si surge, muy preparado. Dicho eso, entiendo que en general estamos a favor de la vía Nanclares.

3.- Pactos. Hay dos posibilidades. Cerrarnos directamente con Bildu y Podemos (que parece lo más razonable) y con el resto asuntos puntuales, ya que el aspecto programático de la transparencia me parece fundamental ya que es algo que demanda la ciudadanía sin saberlo.

4.- Aborto, matrimonio homosexual, sociedad. Son asuntos en los que debemos estar integrados dentro del programa del partido.

5.- Heurísticas. Debemos incidir en nuestro mensaje central; aunque sea una obviedad, se debe insistir en las positivas y suprimir las negativas. Pero lo principal es que no podemos olvidarnos de su existencia ya que nos pueden hundir.

6.- Código ético. Necesario cumplirlo, innecesario tenerlo. Asuntos como el código ético o la corrupción deben ser olvidados. Decir que estamos contra la corrupción es lo mismo que decir que estamos en contra de asesinatos. Se sobreentiende.

7.- Héroes, villanos. Los incentivos y estructuras de nuestro sistema (instituciones, justicia) incentivan que las personas saquen lo peor de sí mismas priorizando su bien personal aún a costa de los demás. Se deben buscar incentivos y estructuras que cumplan el efecto contrario: que el bien personal beneficie a los demás. Las sugerencias son múltiples.

8.- Constitución. Debe ser reformada para cerrar todas las fricciones generadas por el Estado de las autonomías.

9.- Deuda. Curiosamente, el Financial Times ha aprobado algunas de las medidas de Podemos de reestructuración de la deuda.

10.- Libre mercado. El intervencionismo del Gobierno debe ser mínimo salvo en sectores estratégicos. Se debe fomentar la libertad y la creatividad de las personas (lo siento, me ha salido la vena liberal).

Javier Otazu Ojer.

 

Partido imaginario.

 

                “La inteligencia y la capacidad no son suficientes. Debe haber la alegría de hacer algo maravilloso”. (G. Venkataswamy).

1.- Diagnóstico.

                Vivimos una época de desencanto y de desilusión en la cual observamos cómo muchos de los sueños y esperanzas que teníamos en nuestro futuro se han quedado en eso, en sueños. Se percibe un gran desengaño respecto de los partidos políticos y muchas son ya las personas que no creen en la tan manida “regeneración democrática”, en la “eliminación de la corrupción” y en el “fin de las prebendas”.

                ¿Qué podemos hacer ante ello? ¿Existe salida? La ciudadanía está desilusionada ya que percibe que ninguno de los partidos tradicionales se preocupa de sus problemas. ¿Cuáles son esos problemas, qué es lo que preocupa hoy a la sociedad? Si no lo valoramos, si no tenemos un diagnóstico claro, no encontraremos la solución adecuada. No podemos olvidar que una buena respuesta sólo lo es si la pregunta es buena.

                En este contexto, los problemas principales que tenemos son:

                1.- La crisis económica es debida, principalmente, al gran desajuste existente entre la sociedad y la economía. En otras épocas la economía se adaptaba bien a la sociedad, ya que las clases más bajas podían trabajar primero en el campo y después en las ciudades. Sin embargo, los avances tecnológicos nos han llevado a una situación especial: ya no es necesario que trabaje tanta gente, en consecuencia el trabajador ha perdido poder de negociación, y aparecen dos nuevas clases sociales que antes no existían. Está formada por las personas que se han quedado ya fuera del sistema y no van a poder trabajar (llamada, por algunos expertos, las personas de poder marginal cero) y por otro por aquellas personas que trabajando no salen de la miseria. En otras palabras, por primera vez existen personas que trabajando son pobres; y todo ello es debido a la precariedad y a la bajada de los salarios.

                2.- La política no ejerce el papel de regulación social que debería. Muchas personas piensan que se ha convertido en un circo más, como el del corazón o el deporte. Un día sí y otro también vemos a políticos dando sus opiniones y repartiendo estopa al rival del otro lado sin profundizar en nuestros problemas reales. Y el problema no son los políticos: el problema son las estructuras en las que se encuentran y en los incentivos que tienen. Por un lado, los partidos políticos son semidictaduras ya que existe un mesianismo exagerado. Por otro lado, vemos que la lentitud de la justicia y las penas livianas que se dan hacen que sea rentable corromperse de cuando en cuando, unas veces de forma legal, otras veces de forma alegal.

                Estos problemas nos han llevado a una pérdida de esperanza generalizada que recuerda a la Argentina del corralito, cuando decían que “hemos perdido la alegría”.

 

2.- El papel de los partidos políticos.

                Nuestro partido se va a mover con un antiprincipio fundamental: “La política es el arte de servirse de la ciudadanía haciéndoles creer que se les sirve a ellos” y con un principio fundamental: “El día en que la política deje de estar omnipresente en nuestra vida y sea una simple herramienta y no un fin en sí mismo habremos madurado como civilización” para desarrollar la ciudadanía social, definida como “ejercicio efectivo de los derechos económicos y sociales que son ganarse la vida, protección, alto nivel de salud física y mental, medioambiente sano y amplio nivel educativo aprovechando, así mismo, los beneficios del progreso científico.

                En otras palabras, el objetivo de los partidos es crear las condiciones económicas y sociales para que las personas de un territorio tengan la posibilidad de tener una existencia digna y provechosa de forma que su vida merezca la pena vivirse.

                Poco se puede añadir a los debates contra la corrupción, pero los nuevos tiempos que vivimos nos llevan a tres medidas que posiblemente sean innegociables en el necesario “contrato social” que se debe desarrollar entre los partidos políticos y sus ciudadanos.

                1.- Transparencia total de las cuentas públicas. De la misma forma que Hacienda puede mirar todas nuestras cuentas, es justo que nosotros podamos mirar todas las cuentas de las administraciones públicas. Es decir, un ciudadano de Pamplona debería poder tener acceso a las cuentas de su ayuntamiento, de la Comunidad Foral de Navarra y del Estado. Así los debates serían mucho más ricos, ya que se comentaría lo que realmente importa: gastar el dinero común (ese que para algunos “no es de nadie”) de la forma más eficiente posible. Es indudable que los ciudadanos hemos perdido la confianza en la alta política (repito, en la alta política). Eso sólo tiene una solución: la transparencia total. Lo que no tiene sentido es tener a la vez transparencia y confianza, ya que si tenemos una no tiene sentido la otra.

                2.- Listas abiertas para que los diputados se deban a sus electores y no a sus aparatos.

                3.- Libertad de voto con la excepción de las líneas fundamentales basadas en el programa electoral del partido.

                Posibilidades como cambiar el sistema de votación, reducir aforamientos o tantas otras se pueden y se deben discutir, pero estas tres cuestiones me parecen fundamentales. Como siempre, ningún partido las tiene, que yo sepa, en su programa. Así la regeneración democrática es imposible.

 

3.- Tendencias.

                Es fundamental leer, interpretar y percibir el mundo que nos rodea. Sin ellas, no podremos encontrar soluciones. Y a mi modo de ver, existe un cambio absolutamente global en la economía, sin el que no podemos sacar soluciones. Ese el cambio de la estructura de consumo de las personas, lo cual lleva al cambio de la estructura del trabajo.

                Antiguamente existía una base de productos de baja calidad y un pico de productos de alta calidad o de alto valor añadido. Ahora todo eso ha cambiado. Como se ha comentado en el diagnóstico inicial, muchos puestos de trabajo han desaparecido para siempre. Incluso Barack Obama comentó que “tenemos que recuperar los puestos de trabajo perdidos”. Y eso es un error, ya que los puestos de trabajo no se recuperan. Los puestos de trabajo evolucionan.

                Todo esto nos lleva a una bifurcación: existirán las personas preparadas y las no preparadas. Unas tendrán trabajo de calidad y otras (si es que lo tienen) no lo tendrán. Eso es un cambio de consecuencias incalculables, para el que debemos prepararnos desde ya y en el que, una vez más, no hemos hecho nada.

                Y es que de la misma forma que existen personas preparadas y no preparadas, existen países preparados y no preparados. Estados Unidos está preparando ya productos de alta tecnología destacando el desarrollo de la industria 4.0, concepto por el cual existe un alto grado de conexión entre empresas que se encuentran en un mismo sector y que no dejan de competir y de colaborar a la vez: es el fenómeno de la “coopetición”. Por otro lado, Asia se está especializando en productos de bajo valor añadido: ropa, zapatos, productos cotidianos. ¿Dónde compramos muchos? En los “chinos”. Seguimos; Latinoamérica y Africa tienen un gran margen en la producción de materias primas. La India se está especializando en el sector servicios, de forma que empresas de Estados Unidos externalizan actividades de este estilo a Bangalore. Europa en general y España en particular corren el riesgo de quedarse fuera de este sistema. ¿Qué estamos haciendo? Pagar dinero a un tío para que se dedique a vender la “marca España” y punto. La verdad es que no tiene ningún sentido. ¿Qué somos, qué queremos ser? Es un debate que todavía no se ha planteado. Y el tiempo corre.

                Tendencias como la economía colaborativa, los paraísos fiscales, la economía del coste marginal cero, el desarrollo de nuevas energías, la hiperconectividad, la aceleración tecnológica mundial o el Internet de las cosas deben ser tenidas en cuenta. Pero la principal es la que es. Y no estamos preparando ni al país ni a las personas para el mundo que viene. Y las personas, mientras, votan con los pies: se van de España y deciden no tener hijos (por cierto, el sistema de las pensiones está quebrado).

                ¿Qué soluciones han propuesto los partidos para ello?

                Eso es, lo han acertado.

                Cero.

 

4.- Conclusiones.

                Existen muchos problemas en el mundo: el hambre, las guerras, las mafias, el cambio climático, la migración de personas. Afrontar esos problemas supone mejorar las instituciones a nivel mundial, ya que son problemas mundiales. El problema de las vallas de Melilla engloba, realmente, a toda Europa y a toda Africa. Nosotros queremos buscar vías que ayuden a mejorar la vida de todas las personas. Es por ello que a las propuestas que hemos indicado en el primer punto debemos añadir otras:

                1.- Realización de un plan global para mejorar la economía Española en general y Navarra en particular mediante un debate generado por expertos de diferentes temas. En el Congreso hay demasiados abogados y se tiene muy en cuenta la opinión de las economistas cuando se sabe que “el mundo es un lugar demasiado serio como para dejarlo en manos de economistas”. La solución de nuestros problemas requiere una visión más amplia.

                2.- Debatir los asuntos que realmente preocupan a las personas. Es una absoluta vergüenza que a finales de noviembre el debate haya estado formado por las andanzas del “pequeño Nicolás” cuando el debate real debería haber sido la enorme compensación que ha pagado el Gobierno a Florentino Pérez debido a la suspensión del denominado “proyecto Cástor” debido a los terremotos que, al parecer, generaba en las costas de Castellón. Es algo completamente inadmisible.

                3.- Un país en el que la gente no cree que “mi vida está determinada por mis propias acciones, y no por las acciones de los demás y de la suerte” es un país que no tiene futuro (en España cree que esta frase es cierta el 17% de la población). Se deben crear estructuras que permitan desarrollar las denominadas personas “entrepeneur”, que son aquellas con “iniciativa, creatividad y audacia en todos los ámbitos de la vida”. Deseamos un país de locomotoras, no de vagones.

                4.- La izquierda y derecha no tienen sentido a día de hoy, ya que los programas de los principales partidos son muy parecidos. Creo en el equilibrio de Mitzberg, aquel por el que deben estar compensadas las labores del sector público, del sector privado y del sector civil. Hoy en día no ocurre eso.

 

                El mundo que hemos conocido hasta ahora ha generado situaciones en las que las personas daban, muchas veces, lo peor de ellos mismos. Sin embargo, nosotros creemos en las personas y en los ciudadanos. Creemos que podemos colaborar juntos. Y es lo que haremos para generar una estructura económica y de incentivos que permita obtener lo mejor de cada uno.

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