CURSOS CONFERENCIAS

 

 

En el inicio aparece un ejemplo de conferencia: "como funciona el mundo". En "recursos personales" aparecen todas las conferencias y charlas realizadas. En "novedades" aparecen los próximos proyectos. Por supuesto, estoy a la disposición de quien desee establecer un contacto para saber más de cualquiera de estos temas.

Dejo como referencia una charla dada en una conferencia sobre emprendimiento en CEDERNA (Centro Desarrollo de Navarra) el 27 de noviembre del año 2.012.

Por favor, el lector no puede olvidar la pequeña burbuja existente de cursos de emprendimiento.

 

Emprender.

            Todos los medios de información, expertos o políticos están de acuerdo: hay que emprender. Como consecuencia del cambio de modelo productivo, los puestos de trabajo que generan las grandes empresas van a disminuir. Como consecuencia de los recortes para ajustar el déficit, los puestos de trabajo (sean de interinos o de funcionarios) creados por las diferentes administraciones públicas están disminuyendo de forma drástica. Las pequeñas y medianas empresas pueden seguir creando empleo pero actualmente están reduciendo plantillas para ajustar sus demandas y ganar eficiencia. Así, queda una opción clara, aunque sea por necesidad: emprender.

            ¿Qué barreras tiene un emprendedor? Son de tres tipos. La primera, jurídica: se deben realizar diferentes gestiones con la administración para poder abrir una empresa. La segunda, el crédito: aunque se puede abrir un negocio con los ahorros acumulados a lo largo del tiempo, lo más normal es que se necesite financiación. Por último, están las dificultades de la economía real: el negocio debe ser viable.

            La primera dificultad debe arreglarla la administración, la segunda los bancos (puede ocurrir que pequeñas aportaciones individuales en masa sirvan para financiar un negocio: es el denominado crowdfunding) y la tercera es la que corresponde, en esencia, al emprendedor. Hablemos, pues, de ella.

            Las cuestiones ya conocidas son que el producto o servicio debe cumplir tres características. Primero, más barato que el producido por otros países, coste de transporte incluido; segundo, no se puede hacer más rápido por ordenador o internet y tercero, debe haber demanda en la era de escasez relativa en la que nos encontramos.

            Para emprender es necesaria la creatividad y la innovación. Esto implica  pensar en problemas pendientes de resolver y  pensar en los tipos de necesidades que se pueden generar, están insatisfechas o están mal resueltas.

            Así, la creatividad genera ideas. Una vez que tenemos una idea aparecen dos dificultades adicionales: saber como convertirla en dinero y que no nos la quiten ya que, como nos advirtió Picasso, “Los malos artistas copian. Los buenos, roban”).

            Existen ideas no convencionales. Como nos enseña Alf Rehn en su libro “Ideas peligrosas” la compañía Digital Technologies se dedicaba a vender cámaras de fotos desechables. Para ampliar su negocio, decidió entrar en el mercado de las cámaras de vídeos normales, pero no había nada que hacer: el resto de compañías estaban muy avanzadas tecnológicamente y siempre les iban a superar en la relación calidad precio. Por lo tanto, la estrategia fue vender ¡máquinas peores! Y debido a su sencillez de uso (todos nos hemos vuelto locos con las instrucciones de nuevos aparatos) la empresa tuvo unas ganancias enormes.

            No debemos olvidar que  aunque en internet o mediante la tecnología se pueden desarrollar nuevos negocios, esta opción está sobrevalorada: por cada idea que triunfa existen muchas que fracasan. Pero como los medios de comunicación sólo hablan de las primeras, pensamos que todos los que entran ganan y no es así.

            Un emprendedor debe buscar un océano azul, es decir, un mercado donde la competencia es irrelevante. A Julio Iglesias, el Circo del Sol o a Mario Vargas Llosa no les preocupa la competencia: ellos venden su producto por sí mismo. No todos podemos llegar a un nivel tan alto, pero la idea de océano azul tiene una gran enseñanza implícita: este tipo de negocios genera un movimiento de dinero por sí mismo ya que quien va a ver un espectáculo de este estilo no tenía ese dinero presupuestado para otra cosa. En otras palabras; un nuevo supermercado genera “sustitución” de gasto (la alimentación se va a comprar siempre, en un lugar o en otro); un océano azul genera gasto “por sí mismo”. Justo lo que necesita la economía.

            Así mismo, es aconsejable no perder de vista el futuro: ¿qué tendencias vienen? ¿Qué necesidades habrá? ¿Cómo será la nueva sociedad? ¿Qué nuevas profesiones serán necesarias?

            Nos habían educado para adquirir ciertas habilidades y quedarnos en un puesto determinado de por vida. Pero ese era el trabajo del siglo XX. No estamos preparados para afrontar lo desconocido. Actualmente todos los expertos están de acuerdo en que debemos inventar un trabajo a nuestra medida generando nuestra propia demanda por cuenta propia (emprender) o ajena (empresas que deseen contratarnos).

            No olvidemos opciones añadidas: emprender dentro de una empresa (los tubos de pasta de dientes ampliaron su negocio de forma muy sencilla: ¡haciendo más ancha la salida del tubo!) o crear cooperativas.

            Ideas, ideas, ideas. Para elegir la que más me gusta acudo a Arthur Schopenhauer: “El cometido no es tanto ver lo que nadie ha visto todavía sino pensar lo que nadie ha pensado pero todo el mundo ve”.

 

 

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